Cada meta tiene un motivo. No olvides el tuyo.
Descarga gratuita · Sin registro · 100 % offline
Cada función tiene un solo propósito: mantenerte conectado con el hábito que realmente elegiste.
Agrega una foto personal que aparezca en cada recordatorio. No una notificación cualquiera — tu imagen. El cuerpo hacia el que estás trabajando. La versión de ti a la que quieres volver. El momento en que decidiste que algo tenía que cambiar.
La motivación se apaga. Una buena foto no.
Función principal
Hecho o no hecho es demasiado binario. La vida no lo es. Registra tu día como un porcentaje — 40 %, 80 %, 100 %. El seguimiento honesto construye autoconocimiento, no solo rachas.
¿Perdiste un día? No te hundas. Gira la ruleta y saca una microtarea — algo que levante el ánimo y que no tenga nada que ver con tu hábito — para cortar la espiral negativa y seguir sin volver a empezar de cero.
No se trata de ser perfecto. Se trata de no parar.
La favorita
Mira tu constancia con claridad. Cada hábito completado queda en tu historial — la prueba de que puedes comprometerte, sostenerlo y construir algo con el tiempo.
Recorre tus hábitos como tarjetas de colección — cada una con sus cifras y tus registros diarios. Una colección que crece con aquello a lo que te comprometiste y la prueba de que apareciste.
Sin cuenta, sin nube, sin rastreo. Todo vive en tu dispositivo. Y cuando quieras, exportas tu progreso y tus hitos en PDF.
Privacidad primeroCada punto es un día. Llénalos. Si pierdes uno, recupéralo. Sigue.
Foto personal
La foto que agregas no es decoración.
Es el momento en que decidiste que algo tenía que cambiar.
La mayoría de las apps quiere que registres todo. OneHabit quiere que hagas bien una sola cosa. Cada función está al servicio de ese único hábito — no de diez.
Ver el métodoOneHabit la construye una sola persona, en un pueblo del sur de Chile — entre la lluvia, el lago y una vida cotidiana de lo más común. Sin inversionistas, sin equipo de crecimiento, sin publicidad. Solo una app que hice porque yo misma la necesitaba.